Extracción

Para garantizar una menor contaminación del mineral, los equipos de extracción son retroexcavadoras de gran tonelaje dotadas de cazos apropiados para el arranque de los materiales sin perforación y voladura previa.

Con ello se reduce el consumo energético global, la emisión de polvo a la atmósfera, los posibles riesgos asociados al manejo de explosivos y el menor impacto acústico por voladuras.

El diseño de la explotación responde al concepto de minería de transferencia, es decir, el objetivo es poder operar con el menor hueco posible que permita poder profundizar hasta la cota de muro de la explotación respetando las pendientes fijadas en el Reglamento de Normas Básicas de Minería y en las Instrucciones Técnicas Complementarias de desarrollo. Una vez realizado este primer hueco la explotación evoluciona en avance, vertiéndose el mineral en la escombrera posterior con lo que se consigue una menor incidencia medio-ambiental y realizar tareas de restauración a lo largo de la vida útil de la explotación.